El dolor crónico es un tipo de dolor que persiste por un largo período, generalmente más de tres meses, y puede continuar incluso después de que la causa original haya desaparecido. Hoy en día se reconoce como una enfermedad en sí misma, no solo como una señal de otro problema. Puede afectar cualquier parte del cuerpo y no solo causa molestias físicas, también puede influir en cómo nos sentimos emocionalmente.
El dolor constante o frecuente es el síntoma principal, pero muchas veces se acompaña de otros problemas como fatiga, dificultad para dormir, ansiedad y depresión. También es común que se presenten cambios en el estado de ánimo, dificultad para concentrarse y una sensación general de malestar.
El tratamiento del dolor crónico debe ser combinado, usando distintas estrategias a la vez incluyendo:
- Terapia física
- Medicamentos
- Intervenciones guiadas por imágenes como inyecciones, bloqueos o el uso de dispositivos avanzados.
También se puede complementar con actividades como meditación, yoga, o tai chi.
Lo ideal es adaptar el tratamiento a cada persona, según sus síntomas y necesidades, enfocado en objetivos realistas.


